Quillota

Quillota es una de las ciudades más históricas del valle del Aconcagua. Habitada originalmente por pueblos indígenas y centro clave del Tawantinsuyu incaico, se consolidó en la Colonia como polo agrícola y administrativo, siendo fundada oficialmente en 1717 como Villa de San Martín de la Concha. Su ubicación estratégica impulsó el comercio y el desarrollo de hitos históricos únicos, como el cementerio más antiguo de Chile.

La identidad cultural de Quillota entrelaza su rico pasado originario, incaico, colonial y republicano, reflejado en monumentos, iglesias y su icónica Plaza de Armas. Esta memoria viva se complementa con una arraigada tradición deportiva en torno a San Luis de Quillota y una célebre identidad agrícola y gastronómica, con la palta y la chirimoya como sus mayores símbolos.

Asentada en la cuenca del río Aconcagua y bajo la mirada de los cerros La Campana y Campanita, Quillota goza de un fértil valle y clima mediterráneo que han potenciado su tradición agrícola y frutícola —destacando sus tradicionales paltas y chirimoyas—. En este territorio, la historia indígena e incaica, el legado colonial y el entorno natural se funden para dar forma a una identidad profundamente ligada a su paisaje.